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GENEROSOS AMIGOS QUE ME SIGUEN

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ALAS AZULES"

Escuchen el mensaje de Bienvenida

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sábado, 15 de octubre de 2011

A SOR CECILIA

Los invito a escuchar el poema en la voz de Alma Mateos Taborda (princesa azul)LA MÚSICA ES UNA CREACIÓN DE SOR CECILIA Y LA  INTERPRETACIÓN TAMBIÉN LE PERTENECE.


Te conocí porque Dios quiso
que un día vinieras a mi alma,
trayendo el sol en tus palabras,
y esa luz que irradia calma.

Me inundó una inmensa alegría
dulce elegida del Señor,
que predicas por la vida, su palabra
y que derramas como Él, el puro amor.

Me extendiste sincera tu mano,
tu  amistad  valiosa y valorada
y siento realmente que estás a mi lado,
como el ángel que un día llamó en mi ventana.

Pastora de amor y de ternuras
que cuidas el rebaño del Señor,
Madre de la caridad y la dulzura,
sanadora de cada corazón.

Admiro tu calidad humana,
tus gestos de grandeza, tu talento,
tu sonrisa, tu confianza,
tu sabiduría, tus reflejos.

Y esa manera que acostumbras
de querer y de hacerte querer,
tu empatía  me deslumbra
por que te afanas en comprender.

Disfruto de tu música, de tus versos,
de tu paz,  de tu voz y de tu generosidad.
La vida, querida amiga, suele darnos
algunas sorpresas para disfrutar.

¡La vida..., es el Señor que te guió hasta mí!

©2011Alma Mateos Taborda (princesa azul) 

jueves, 21 de julio de 2011

POR SIEMPRE AMIGOS

Los invito a escuchar el poema en la voz de su autora.


Doce años caminaron los mismos calendarios
más que una gran amistad, olía a parentesco;
comían y bebían de un pequeño salario
y ambos conocían, del otro, los secretos.

En tiempos de tristeza los dos se acompañaban,
compartían la vida con claro entendimiento;
sabían de memoria salir a la alborada
a ganar con trabajo la paz y el alimento.

Pero Ramón un día le dijo: “Compañero,
creo que la vida me está poniendo viejo…,
hoy me siento débil, me siento un poco enfermo,
me flaquean las fuerzas y me duele el tiempo”.

Hubo una mirada tan llena de silencios
como si de pronto el miedo vagara por la casa,
ambos se miraron con lágrimas de apremio
para decirse todo, tal vez…, con la mirada.

Ramón, al otro día, marchose en ambulancia
su amigo inseparable tras de ella corría,
Ramón quedó internado, su amigo lo esperaba
en la puerta del sanatorio…, y corrieron los días.

Ramón murió una tarde, sin saber que su amigo
lo seguía esperando desde el primer momento,
vencido de intemperie, añorando el abrigo
que su amo le diera por ser su compañero.

El amigo de Ramón, perro fiel y agradecido
aún duerme en la puerta del sanatorio nombrado,
Ramón murió hace tiempo y su perro querido
ya lleva tres meses…, que lo sigue esperando.


©2011Alma Mateos Taborda (princesa azul)  

viernes, 1 de julio de 2011

DE QUÉ SIRVEN LAS MANOS


Los invito a disfrutar del talento de Fausto de México que ha realizado este importante video del poema De qué sirven las manos, grabado en la voz de Alma Mateos Taborda (princesa azul)

  De qué sirven las manos, cuando de otras se alejan,
si no siembran ni sellan paz…, amor…, compromiso;
si de puro egoísmo suelen tornarse viejas,
sin querer a otras manos…, sin haber aprendido.


De qué sirven las manos…, si otras manos imploran
y no encuentran respuestas, porque solas están,
si reclaman ayuda…, si se sienten perdidas,
sin hallar otras manos que quieran ayudar.

De qué sirven, me digo, si teniendo caricias,
a otras manos heridas se niegan a curar;
si tan sólo se muestran plagadas de avaricia
y no saben acaso de solidaridad.

De qué sirven las manos, si otras manos perdidas,
necesitan de ayuda para abrirse camino
pero sólo indiferencia les asiste en la vida
y no encuentran respuestas a su amargo destino.

De qué sirven, me digo, si las manos que piden
no encuentran alimento, no se pueden saciar,
si las manos que tienen, se alejan, se prohíben,
por temor de que a ellas les pudiera faltar.

De qué sirven las manos, si no agitan pañuelos,
imitando palomas que conquisten el aire
en favor de ideales que se eleven al cielo,
que rediman al hombre…, y su equidad consagren.

De qué sirven, me digo, si se niegan a unirse
por un mundo maduro precursor de igualdad,
donde todas las manos unidas realicen
un concilio esperado por amor terrenal.

De qué sirven las manos, si ante el hambre del mundo,
otras manos esconden el dorado trigal
y se llenan de gozo, de sabores profundos,
mientras otras suplican un mendrugo de pan.

De qué sirven, me digo, si adolecen de amores,
que no sean los propios crudamente insaciables
y otras manos mendigas exhiben estertores
y derraman vencidas las secuelas del hambre.

De qué sirven las manos, si en un día cualquiera,
no se acercan a otras a ofrecer caridad,
si al dolor del que sufre le levantan fronteras
sin reparar siquiera que claman dignidad.

De qué sirven, me digo, si no rompen cadenas,
si precede a estas manos un rocío de hiel,
si se niegan pudiendo consentir en sus venas
y saber de igualdades, más allá de la piel.

De qué sirven las manos, que no saben ni entienden
el lenguaje de angustias que otras manos expresan;
si por pura avaricia, mezquindades pretenden
al borrar con su dicha, el dolor que otras dejan.

De qué sirven las manos, que comercian los frutos
y que nada comparten con las manos que siembran,
las que son la metáfora de los sueños de luto
y de todos los males en la faz de la tierra.

De qué sirven, me digo, si no elevan unidas
bajo un viento de fuerzas que estremezcan las calles,
las banderas amadas, las banderas queridas,
de equidades sociales que rediman y salven.

De que sirven las manos, de qué sirven me digo,
si carentes de amores a otras manos ignoran,
las que piden caricias, las que piden abrigo,
las que siempre están tristes, las que siempre están solas.

De qué sirven las manos…, de qué sirven, me digo.

              ©2011Alma Mateos Taborda (princesa azul)

jueves, 9 de junio de 2011

LA ANCIANA

Disfruten del video que es una brillante realización de Fausto de México. Poema recitado por la autora.



Alma Mateos Taborda (princesa azul)

Aunque siente aullar la nieve en almanaques
y el espejo desaprueba en retirada,
aunque su piel luce grietas por el tiempo,
ella aprendió a reinventarse en las mañanas.

Aunque sus pies se desplazan inseguros,
sabe elegir el lugar de las pisadas
y descubre sin querer, por ser tan obvio,
que la indiferencia no entiende nunca nada.

A pesar que nadie escucha cuando habla
y otras voces interrumpen su lenguaje,
no sabe porqué sobran sus palabras
y por qué debe ponerles un blindaje.

Sumida en malestar disimulado
procura sortear tanta miseria humana…,
y se apoya en su bastón abetunado
para andar hablando a solas por la casa.

Da rienda suelta al tropel que la desborda
cuando no puede contener algunas lágrimas,
mientras dicta una sentencia abarcadora:
quizás un día dirán…, que hacía falta.

Mientras tanto…, ve a la luna cada noche
rodar lento como rueda su nostalgia,
sin que nadie la comprenda dulcemente
y que todos la prefieran como estatua.

Algún pájaro nocturno le regala
un pentagrama nostálgico de trinos,
sin saber cuánto conmueven a la anciana,
que ha comenzado a vivir entre suspiros.

La embarga la tristeza cada noche
cuando el insomnio le gana las espaldas,
pero suele caminar a trompicones,
evitando convertirse en un fantasma.

Marchitó el tiempo, los lirios de su carne,
pero hay un largo inventario en su memoria
de recuerdos y de sueños imborrables,
donde el alma sin edad, carga la historia.

Desde su propio interior en precipicio,
se resiste estoicamente a la inclemencia
y quisiera gestionar desde el olvido,
que le fuera concedida alguna audiencia.

Diástole y sístole laten con cansancio
y sobreviven a la hora del silencio…,
más…, se irá seguramente perdonando
y estampando su firma con un beso.

©2011 Alma Mateos Taborda (princesa azul)

© 2011

viernes, 20 de mayo de 2011

VUELVO

Escuchen el poema en la voz de la autora


Vuelvo después de larga ausencia
por el mismo camino que marchara,
acunando en mi corazón
vuestras cálidas palabras;
las que me dieron fuerzas,
las que sanaron mis llagas,
las que me acompañaron tanto
cuando las penas quemaban.
Las que allanaron el sendero
por donde me costaba caminar,
las que llenaron de presencia
mi soledad y mi tristeza,
las que me permitieron
valorar aún más, la amistad.
Gracias a todos por tanto,
por la compañía solidaria
que me trae de nuevo,
para continuar caminando
con la sonrisa en el rostro
y la esperanza infinita
de seguir junto a vosotros.
He desmentido a la distancia
al presentir vuestro abrazo y compañía,
vuestra generosa sensibilidad
y porque aún sin conoceros,
he sentido vuestra piel y vuestro abrazo,
vuestra cálida amistad
sosteniéndome con ternura y firmeza.
Gracias por haber formado parte
de mi vida y de mi mundo
en momentos difíciles y lentos.
gracias por estar conmigo
y por seguir estando sin condiciones.
Gracias por vuestra presencia y aprecio
por permitirme estar en vuestros corazones,
de la misma forma en que todos
permanecerán por siempre en el mío,
como gotas de rocío de un espléndido rosal,
el del cariño a la distancia, el de sincera amistad.

©2011Alma Mateos Taborda (princesa azul)

sábado, 2 de octubre de 2010

ALAS AZULES a Pamela Mateos In Memorian

Escuchen y vean el video.
Realización del video por Fausto de Tijuana-México.
Voz de Alma Mateos Taborda (princesa azul).


Alas Azules
Cargado por frodo696. - Eventos familiares, cumpleaños y sobre el arte de criar a los hijos.

Golondrina de otoño con alas azules…,
iniciaste un vuelo que trajo nostalgias,
nos dejaste tristes en un mar de nubes
al marcharte al cielo, sin decirnos nada.

Nos mostró su rostro la aventura amarga,
llovió alas azules el trágico otoño,
nos cegó la rosa junto a la alborada
nos llevó la rosa cuando era pimpollo.

Rostros tan vencidos, rostros sin consuelo
han tatuado el luto sobre la esperanza,
cascabel tu risa se apagó en silencio
y de tus caros sueños…, no nos queda nada.

Tan sólo destellos de tu vida breve,
de tus alegrías que nos contagiabas;
el amor hoy llora…, sobre el alma llueve
y gime el recuerdo sobre nuestra casa.

Por sus cuatro costados la ciudad lloraba…,
porque no hubo nadie que no te quisiera;
cuajó bajo el sol la llovizna de lágrimas
y ha de dolernos mucho cada primavera.

Golondrina alegre que nos dejas penas,
acércate en sueños a curar las llagas
que abrió tu partida sobre nuestras venas,
con tu despedida sin mediar palabras.

Cascabel de risas, juglar en la vida,
jugarás con ángeles pequeñita buena,
tal vez nos consuele saberte elegida
para andar el cielo sobre las estrellas.

Pero de vez en cuando, en tus travesuras,
acaricia en sueños esta herida amarga,
calma lentamente nuestras amarguras
y las desventuras…, que nos llaga el alma.

Golondrina de otoño…, remontaste vuelo
con alas azules y con dulce calma,
de luces nocturnas vestirás el cielo
y gemirá el rocío sobre nuestras lágrimas.

¡Te brindó el otoño las alas azules,
para dar colores a tus primaveras,
deja que sintamos descargar las nubes,
que hay en nuestros ojos…, salitre de penas!

©2010 Alma Mateos Taborda (princesa azul)